
Parasha Vayerá
Parashat Vaiera es bien conocida para nosotros, la hemos leído por última vez, a diferencia de otras secciones de la Tora que tardamos un año en reencontrarnos con ella, en Rosh hashana.
El comienzo de esta Parasha es muy importante, ya que en ella se nos enseña dos mitzvot especiales, Bikur Jolim y Hajnasat Orjim, la visita a los enfermos y la hospitalidad. En la Tefila diaria leemos un texto del tratado de Pea que dice:
Pasaje del Talmud: Mishná Peá 1: 1 y Baraitot.
Estos son los preceptos para cuyo cumplimiento la Torá no asigna límites: La Peá, las primicias, el Reaión, la beneficencia y el estudio de la Torá.
El hombre poseedor de las virtudes siguientes, goza de su realización en la vida terrena, mientras su acción perdura hasta la eternidad: El respeto a los padres, la beneficencia, la concurrencia a las casas de estudio por la mañana y por la tarde, la hospitalidad, la visita a los enfermos, la asistencia a las desposadas necesitadas, el acompañamiento de los difuntos, la concentración durante la oración, el fomentar la paz entre el hombre y su prójimo. Mas, el estudio de la Torá, equivale a todas estas virtudes en conjunto.
Este texto lo leemos cada mañana antes de comenzar nuestra vida, en el mundo de la acción, como preparación para orientar nuestra tarea.
A mí me gusta pensar en este texto como un check list. Cuáles son las cosas que debemos hacer durante el día y al término de este revisar si hemos realizado, por lo menos, alguna de ellas.
En la Parasha Abraham nos da muestras de su hospitalidad, cuando ve a los hombres en medio del desierto a pleno sol, corre y les ofrece algo de agua, después les sirve un banquete.
Pero, quién hace Bikur Jolim, quién visita a los enfermos en la Parasha?, la tradición dice que es el mismo D´s que nos enseña esta mitzva.
Si recuerdan, Lej leja, la Parasha pasada, terminaba contándonos del Brit Mila de Abraham a una edad muy avanzada. El midrash dice que esta Parasha comienza al tercer día después del Brit Mila de Abraham, y dice Vaiera, apareció, refiriéndose al mismo Akadosh Baruj Hu, que visitó a Abraham por su convalecencia.
Recordemos lo que dice el Talmud, quien visita a un enfermo le quita una sesentava parte de su dolencia.
Shabat Shalom,
Rab. Alejandro Bloch |