
Parasha Toldot
Una vez más la Parasha comienza con que nuestra segunda matriarca Rivka, era infértil. Sara, Rikva, Rajel, Jana, y muchas otras mujeres en nuestra tradición tuvieron dificultad para dar a luz.
En un momento de sus vidas, ese milagro se pudo realizar.
La semana pasada leíamos en la Tora sobre continuidad, esta semana leemos sobre descendencia.
Un hermoso y querido Midrash que guardo con mucho cariño, nos trae una enseñanza milenaria y profunda, tomando las palabras de la Tora, en la que describe a Itzkaj rezando para que su esposa pudiera concebir un hijo. En la Tora se traduce como el rezo en presencia de su esposa.
El Midrash se pregunta ¿Por qué Itzjak no rezó POR SU ESPOSA, sino en presencia de su esposa? la respuesta es magistral, y sólo la ciencia en la historia más reciente pudo dilucidar.
El Midrash dice, que es para enseñarnos que Sheneieim, ambos eran infértiles.
En las sociedades más tradicionalistas se miraba a la mujer como la única responsable de la imposibilidad de procrear, y este Midrash nos dice cuidado con señalar a la mujer.
El Midrash nos enseña a ser cuidadosos y sensibles ante cada una de las personas y más aún cuando estas están viviendo una situación especial.
Por eso, también, es muy apropiado cuando un matrimonio dice ESTAMOS EMBARAZADOS, pues son ambos los que están compartiendo un proyecto de vida en común, responsabilidades y expectativas.
Tal vez es eso, lo que la nueva ley de postnatal está tratando de cuidar, cuando el esposo, si su esposa lo desea, puede optar por compartir el derecho y la responsabilidad de las primeras semanas de vida.
Shabat Shalom,
Rab. Alejandro Bloch
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