Género
En el siglo XXI, la Globalización debería habernos mostrado hace ya un buen tiempo, si es que no lo entendimos de Simone de Beauvoir y Marguerite Yourcenar, que el género es la construcción cultural en torno a las diferencias sexuales. No nacemos “hombres” y “mujeres”, sino que somos educados como tales.
La sociedad y la cultura construyen lo que un hombre o una mujer deben ser. Cada cultura pensará lo que es aceptable para un niño o una niña, para una mujer o para un hombre en un caso específico y en un determinado lugar y momento histórico.
El problema ocurre cuando los distintos regímenes alrededor del mundo censuran a sus propios individuos a vivir sexualidades e identidades que no corresponden a los deseos y orientaciones de sus habitantes. Pero no solo desde la clase política dominante se vive esta opresión sexual y de género, sino también del resto de los ciudadanos que limitan las posibilidades del abanico humano y suprimen todo lo que es distinto y diferente.
Abramos los ojos y comencemos a ver realmente lo que está pasando a nuestro alrededor. Destapemos los oídos y escuchemos todos los gritos desesperados que están siendo ahogados y callados por morales arcaicas y anacrónicas.
Nuestra sexualidad es lo que como sociedad queremos construir desde nuestra identidad. Nuestro género es nuestra forma de expresión.
Nico Riethmuller
Director – El Diario Judio |