
Parashat Veieshev
Desde hace algunas semanas y hasta al del libro de Bereshit , los nombres de las secciones, menos el de MIKETZ, son verbos (Vietze, vaishlaj, Vaieshev, Vaigsash, Vaiehi).
Esta parasha Vaieshev, que se traduce como, se asentó, comienza relatando sueños como en otras anteriores, pero estos sueños pertenecen a Iosef quien los cuenta a sus hermanos. Iosef es un personaje sumamente interesante y el desarrollo de su personalidad, complejo.
La Tora nos cuenta que Iosef era un joven arrogante, el preferido de su padres. Parecería ser que Iakov no aprendió de su experiencia y vuelve a destacar a un hermano por sobre otro. Iakov le obsequia una túnica de rayas a Iosef, otros dicen de colores, y los arqueólogos dicen que es una túnica que denota jerarquía.
La Tora se encarga de contarnos que Iosef traía y llevaba comentarios de sus hermanos y que estos, no podían hablar con él en paz, a tal punto que, dice la Tora, lo odiaron, también, por sus sueños.
Iosef es el único personaje de la Tora llamado Iosef Hatzadik. Su vida tuvo varias transformaciones, de joven soberbio a esclavo, de mayordomo a preso, de allí a ser encargado de la cárcel y posteriormente entra al palacio como segundo del Faraón.
Iosef pudo crecer a partir de las experiencias de pérdida que tuvo en su vida, separarse de su padre y de sus hermanos, perder su libertad, su status, su reconocimiento, pero con el mismo impulso con que caía podía subir.
Iosef es el personaje en el que más claramente la Teshuva, la respuesta a la maravillosa experiencia de estar vivos frente a la presencia Divina, se nos presenta en la Tora. El puede transformar el dolor en sentido, la perdida en encuentro, y la desventura en oportunidad.
Iosef nos enseña a mirar nuestra propia vida, con una mirada más amplia, y tratar de hacer del rompecabezas de lo cotidiano un maravilloso cuadro.
Shabat Shalom,
Rab. Alejandro Bloch
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